La palmilla es el elemento fundamental en la construcción del calzado según la forma en que se una los cortes y a la suela o entresuela.
La suela es de cuero de animal, generalmente vacuno. la parte central correspondiente al lomo del animal de denomina "crupón" para distinguirla de la anterior "cuello y laterales faldas", que son más flojas y menos resistentes al desgaste. La parte exterior del cuero curtido se denomina "flor" y corresponde a la epidermis del animal. Las buenas pieles de cuero son de crupones y tienen una flor lisa, muy resistente al desgaste, que es la parte visible exteriormente que entran en contacto con el suelo. El crupón puede cortarse en diversos grosores o dividirse en láminas o hojas. Las láminas centrales, que no contienen la flor, son menos resistentes y se denominan "serraje" utilizado para entresuelas principalmente.
La palmilla es el elemento superior de la suela, el más cercano a la planta del pie. Debe ser de material transpirable y flexible.

La palmilla lleva incorporada una talonera de refuerzo y entre ambas el cambrillón de acero que asegura el mantenimiento del quiebre del calzado (diferencia de altura entre la talonera y la planta).